En sus ataques cleptómanos, roba y esconde bajo la cama grande, el variado botín.
En ese aguantadero ya hemos encontrado desde peluches, sandalias, zapatos y zapatillas (todas de mujer), portacosméticos (ay! nuestro hurón es un fornido travesti!!! no importa, lo queremos igual!!!), bolsas, felpudos, cintos, pastillas, anteojos, pañuelos de papel, etc., hasta secadores de piso… y sifones con soda!!!!
Eso nos da a pensar que su aflicción es compulsiva y poco tiene que ver con el valor que los humanos le dan a las cosas… jamás se robó ni el mp4, ni los celulares, ni la camarita digital, y menos que menos los controles remotos (o será que, como su mamá humana, ¿él también odia la tecnología?).
En fin, he aquí el video… pero, es necesario señalar que a pesar de las pruebas contundentes en su contra, Nerón goza de libertad total para seguir haciendo fechorías. Estimamos que su impunidad tiene que ver con su corta edad para ser juzgado (5 meses), su naturaleza escapista, y su típica cara de "yo no fuí".
¡Estos chorros entran y salen cuando quieren! ¡Que barbaridá!
Dedicado al Oso, que es quien se encarga de recuperar los objetos robados, y que fue el damnificado directo en el robo filmado.