Sin embargo, antes de ser "huroneros", asistimos a la I Reunión de Hurones en los bosques de Palermo (Buenos Aires). En ese entonces éramos "primerizos selectivos" y, nos fanatizamos con un huroncito precioso, digno de su fama.
¡Fue amor a primera vista!
Desde que lo vimos -hasta que llegó el nuestro- nos preguntábamos si Nerón sería como él: negrito, con antifaz marcado... super sociable y altamente guapo... De no ser así, ¿cómo se le ocurriría al hurón, dormir sobre Porthos, el rottweiller? ¿arrastrar al gato debajo de la cama? ¿Abrazarse al cocker?
Días después, cuando nos llamaron para ir a buscar a nuestro futuro hurón, nos preguntábamos si se parecería a "El Rey", si tendría esa cara de bandido y ese porte.
En fín... les presentamos a nuestro primer gran amor, al Rey, a ¡Elvis! de Melon...
¿Se me fué la mano con tanta foto? ¡No creo! Con lo que costó elegirlas y no subirlas todas... ¡¡puff...!!
