Los osos tomamos nuestras merecidas vacaciones en Mendoza. Por tal motivo, los mustelitos tuvieron las suyas. Esta vez les tocó The Nanny Marce, así que llevamos a los huritos con sus petates y maracas a la casa de los hermanitos Macana´s.
Allí, Popea pudo dar rienda suelta a su amor por Rudy (que está mucho más estilizado y moreno que nunca), y Nerón retomó sus siestas con la bella Penny (Herny, ¡los mustelitos se portan bien de visitantes nomás!).
Fuimos a buscarlos de regreso, una hora después de aterrizar en Buenos Aires. Nunca nos habíamos separado por tanto tiempo, y estábamos más que ansiosos por verlos (demás está decir que durante las vacaciones, cada tres frases los nombrábamos, y que mostramos sus fotos a TODOS los que se nos cruzaban, sin importarnos que estuvieran o no, interesados en conocerlos). ¡Es la primera vez que nos alegramos de terminar un viaje!
En medio de la alegría por verlos, Marcelita suelta un comentario al pasar:
- ¡Así que Nerón da besos!
Yo le digo, toda contenta y orgullosa de mi hurón cariñoso:
- ¡Sí!, ¿Viste? ¡Da besitos! cuando le hacés upa te da besitos en el brazo… (que ingenua yo).
Marce, muy suelta de cuerpo y poniéndo a Nerito cara a cara con ella, me dispara una frase que me atravesó como una estaca…
- ¡No, no! Da besitos en la boca. Mirá, así, ¿ves?
Y el muy turro, hurón infiel y traidor de Nerón se puso a besuquear a Marce en los labios… como un hurón enamorado (cosa que jamás hizo con nosotros).
Marcelita agrega, sorprendida por mi expresión:
- ¿Qué, con vos no lo hace?
Allí, Popea pudo dar rienda suelta a su amor por Rudy (que está mucho más estilizado y moreno que nunca), y Nerón retomó sus siestas con la bella Penny (Herny, ¡los mustelitos se portan bien de visitantes nomás!).
Fuimos a buscarlos de regreso, una hora después de aterrizar en Buenos Aires. Nunca nos habíamos separado por tanto tiempo, y estábamos más que ansiosos por verlos (demás está decir que durante las vacaciones, cada tres frases los nombrábamos, y que mostramos sus fotos a TODOS los que se nos cruzaban, sin importarnos que estuvieran o no, interesados en conocerlos). ¡Es la primera vez que nos alegramos de terminar un viaje!
En medio de la alegría por verlos, Marcelita suelta un comentario al pasar:
- ¡Así que Nerón da besos!
Yo le digo, toda contenta y orgullosa de mi hurón cariñoso:
- ¡Sí!, ¿Viste? ¡Da besitos! cuando le hacés upa te da besitos en el brazo… (que ingenua yo).
Marce, muy suelta de cuerpo y poniéndo a Nerito cara a cara con ella, me dispara una frase que me atravesó como una estaca…
- ¡No, no! Da besitos en la boca. Mirá, así, ¿ves?
Y el muy turro, hurón infiel y traidor de Nerón se puso a besuquear a Marce en los labios… como un hurón enamorado (cosa que jamás hizo con nosotros).
Marcelita agrega, sorprendida por mi expresión:
- ¿Qué, con vos no lo hace?
(... GRRRRRRRRRRRRRR!!!!!!)
¿A Uds. les parece? ¿¿¿Qué me haga esto a mí, el peludo ese??? O mejor dicho, ¿¿¿que no me lo haga??? Reconozco que el bichito desagradecido tiene muy buen gusto: Marce es HER-MO-SA. Pero igualmente ¡esto no va a quedar así, me voy a untar con Furo-tone! y ¡voy por la revancha!
¿A Uds. les parece? ¿¿¿Qué me haga esto a mí, el peludo ese??? O mejor dicho, ¿¿¿que no me lo haga??? Reconozco que el bichito desagradecido tiene muy buen gusto: Marce es HER-MO-SA. Pero igualmente ¡esto no va a quedar así, me voy a untar con Furo-tone! y ¡voy por la revancha!
P.D.: el tag de "Celos" es por mí...
