
El cuadro es conocido como "La dama del armiño". Varias interpretaciones sostienen que el armiño era símbolo de aristocracia, y al ser blanco, de virtud. Sin embargo, las malas lenguas deslizan que se trataba de un hurón blanco, muy de moda en la Edad Media. (Me imagino a los críticos e historiadores diciendo: "¡ma que armiño... esto es un hurón, a mi no me joden!").
No tengo idea de las costumbres del armiño, pero estimo que, si lo que esta damita tenía entre sus manos era un hurón... le habrá sido muy difícil mantenerlo quieto para que Leonardo da Vinci copie la imagen. Seamos claros: los huris se quedan quietos sólo cuando duermen, comen o hacen kk, y ninguna de esas tres acciones tienen que ver con la postura del cuadro.
Les paso la versión moderna de "La chabona del hurón" (ni tan moderna ni tan obra de arte, ;-). Que quede claro que aún con las camaritas digitales (o a pesar de ellas) los huroneros apenas logramos retener imágenes en tiempo "huronil". Nos llevan cientos de fotos (y mucha paciencia) pescar a nuestros peludos con la expresión justa...
Leonardo, ¡un genio!