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jueves, 31 de diciembre de 2009

El año del HURÓN

Terapia huronil en casa: Rudy, Penny, Nerón y Popea, cual es cual?

Hace un año escribí en otro blog el texto entre comillas. Pensábamos adquirir a Nerón al mes... pero, como uno se contagia del "tiempo huronil", a los pocos días lo estábamos señando. Sin dudas, el 2009 fue el AÑO DEL HURÓN, aunque los chinos digan lo contrario.

"Nerón será nuestra mascota en el 2009. Será un hurón. Estamos planeando su ingreso a casa, su espacio, sus juguetes, sus paseos, y hasta imaginamos sus futuras travesuras… Claro, mientras tanto, juntamos la platita (la platita, la platita!!!) porque es una mascota que no se ofrece en adopción: hay que comprarla! Las “fabrican” lejos lejos (donde cagó el conejo!), y las traen para acá vacunadas y castradas (perdón Nerón!), así que hay que esperar la camada de hurones domésticos bebés unos cuantos meses. Creo que es una mascota justo para nosotros: duerme casi 20hs. por día (no es que los Osos seamos marmotas, sino que laburamos muuuchas horas fuera de casa!), y cuando despierta se la pasa jugando y haciendo diabluras: entre ellas, robar cosas y esconderlas por la casa. Por ej.: nos advirtieron no poner nunca a andar el lavarropas sin saber donde está el hurón, y lo mismo con sacar la basura, porque les encanta meterse en los lugares menos pensados y encima se quedan dormidos allí.”

La convivencia con un hurón superó nuestras expectativas. Sin ir más lejos, les remito una frase del Oso, a dos semanas de recibir a Nerón; “es todo lo que esperábamos de él y más, me preocupa que no estemos a su altura” (sic).

Muchas cosas pasaron en un año con hurones: alegrías, sustos, juegos, celos, paseos, cruces de arcoíris de huris amigos (que viven en nuestro recuerdo), milagritos, mordiscos, emotividad y travesuras. Hemos aprendido mucho de ellos: un hurón vive la vida con tal intensidad que, ya no pensamos que vivan poco sino que tienen otros tiempos. Admiramos a quienes se toman la vida de forma intensa, ya sean mascotas, humanos, o alienígenas, y en esto, los huris son los maestros de quienes aprender.

Tomen precauciones si piensan adquirir uno, los hurones son un camino de ida, y se terminan convirtiendo en la medida de nuestra felicidad.

¡FELIZ AÑO NUEVO!

Nota de la redactora: donde dice "hurón" léase mascota (perro, gato, hamster, etc.), sobre todo si Ud. se llama Andrea o Sofía.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Milagrito Sayuri para Navidad

27 días de vida, 51 grs. de peso, esperando un milagro

"A veces ocurren cosas, regalos que naturaleza nos da..." comenzaba un post Alba/Eire en dos de nuestros foros más visitados: huroncetes y furotopía.
De a poco nos fuimos adentrando en su relato, en como llegó una huroncita a su casa buscando su última oportunidad: un chico se había contactado con Alba para entregarle una hurona bebé desnutrida, ya que tenía dos camadas alimentándose de una misma madre y la peque no lograba ganar peso. Tenía 27 días y pesaba apenas 51gr. Alba tenía mucho que hacer por ella, pero Leela, su hurona "super especial" de hocico manchado, aún mucho más. Leela estaba de "psico" (embarazo psicológico) como dicen mis queridas españolas. Fue cuestión de juntarlas y ver como la naturaleza se echaba a andar.
Así es como Leela se convirtió en una super madraza, le daba la teta a la peque, la limpiaba y le brindaba calor. Alba nos posteaba casi diariamente las novedades, el peso, las fotos. La peque comenzó a ponerse más fuerte, seguía "pelona" pero chillaba y tomaba las papillas de refuerzo con energía. Fue ganando gramitos de a poco, y robándonos el corazón.

Unos días después, comenzaron a salirle los dientes, así que Leela ya no pudo alimentarla. Pero Alba no bajó los brazos, aumentó las papillas a una frecuencia de tres horas, y le improvisó un trasportín-huevo con una bolsa de agua caliente bajo la camita para que tuviera calor. Nosotros seguíamos la historia con interés, amor, simpatía y sobre todo, esperanzas. Muchas pensábamos que podía ocurrir lo peor, pero apostábamos al milagro (las fotos eran fatales!). La peque aún no tenía nombre. A veces, esa es la manera (inútil) de defendernos del encariñamiento.

Día tras día entrábamos a los posts a buscar novedades... "ya va por 100 grs." "ya está en 180 grs.". Era la fija de la noche, el Oso me veía lagrimear frente al monitor y preguntaba... "por cuantos gramitos va la peque?", espiaba las fotos y me prometía "vas a ver que esa hurona safa". Uff!,
Para su suerte, la peque contaba con Alba (nobleza obliga y debo decirlo: es tan linda por fuera como por dentro), con la hurona Leela, con todos los ánimos, buenos deseos y consejos que supieron acercar las/os huroneras/os y, por sobre todo, con sus propias e irrefrenables ganas de vivir.

Así fue como la pequeña se convirtió en Sayuri, un Milagrito que quería compartirles en Navidad... podría haberle pasado lo peor, pero la naturaleza, huronil y humana, hicieron de ella una hurona feliz. Sayuri nos robó el corazón a todos, Alba decidió quedarse con ella, y ahora forma parte de su gran familia huronil, los 7 piruletos + Lola!

Leela (hocico manchado) y Sayurita, madre e hija adoptiva

Gracias a todos los que pasan por el blog, gracias a esos hombres y mujeres mágicos que nos acompañaron este año en ambos foros compartiendo este post conmigo. Gracias a Alba por compartir la historia, las fotos y las emociones. Gracias a todas/os aquellos que todos los días pueblan con fotos y experiencias los foros, que abren una ventana y nos invitan a conocerlos.

Sayuri con su colita pelona...

Si quieren leer el reporte completo (de mano de Alba, con fotos y comentarios) pueden entrar en:



¡FELIZ NAVIDAD!
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